viernes, 18 de marzo de 2016

Página en blanco.

Cuando me peleo con vos, lo cual ultimamente es bastante frecuente, yéndome a dormir y después despertándome... Me di cuenta que es más fácil olvidarme de lo que me dijiste; de todo con lo que intentaste lastimarme antes de que me duerma. Perdonarte todo lo que me hiciste llorar (sin ningún motivo aparente, más que discernir en ciertos puntos de como ejecuto o pienso ejecutar mi vida; del modo en que tengo de verla).
Es como si reiniciara el sistema, de cero, como si nunca hubiera pasado. Se supone que el perdón funciona así. Entonces... si yo te perdono, ¿por qué razón te cuesta tanto perdonarte? Que es lo difícil de aceptarte como sos, de ser libre de pensar y hacer lo que queres cuando queres. No te pido que te adaptes a mis tiempos, convivimos. Un día por ti otro por mi, siempre funcionamos así. No entiendo lo que te está pasando. Si no hablas, si no salís y te encerras te vas a enfermar, si te recomiendo salir, hablar y liberarte; te enojas y me lastimas. ¿Por qué te estas encerrando en el dilema del erizo?
De todas formas te amo, solo no puedo entenderte; no entiendo porque me estás lastimando, porque me estas alejando. ¿Por qué me estas echando? ¿Por qué no queres que me vaya? Se supone que es el curso normal del agua, el agua fluye, el agua corre.
El viento corre, el viento penetra, el viento sopla. Si ambas somos energía que fluye, ¿por qué no me dejas fluir y me queres encerrar?
Nunca hice nada malo en libertad. No entiendo porqué no puedo experimentar un poquito más. Soy un animalito leal, ¿por qué no confías? ¿por qué no queres perdonar algo que hice en mi? Dejaste de escucharme y la culpa empezó a ser mía. Me cansé de que me ingoren, me cansé de que sea "poco importante lo que digo", entonces lo tomo como eso "total, no te importa"... Entonces... ¿Por qué te enojas?
Pero no importa, puedo seguir... Puedo soportar, eso no es lo que hace el vínculo madre-hija; hija-madre. Comprender.

No hay comentarios:

Publicar un comentario