martes, 25 de febrero de 2014

Te quiero de lejos.

 Es algo así como verte desde la vereda de enfrente o desde la silla de enfrente en un bar. Pero no olerte, no intercambiar palabras, no escuchar tu voz. No vos. Solo el prototipo armado en la cabeza.
 No puedo evitar discutir con la gente, pelear, repelerla. Estoy bien sola. Puedo arreglármelas a la perfección. A veces me gusta compartir ciertas cosas, porque a la gente le duele estar sola. Pero puedo arreglármelas sola, estoy bien.
 Es como si todos están en la Tierra y yo en la Luna. No me molesta, orbitar la Tierra y escuchar que están ahí. No quiero participar, solamente es eso. Si quisiera, bajo. Si quisiera hablo. Si quisiera, te quiero y lo expreso. Sino no.
 No puedo mentirle a la gente, no por la gente en si,  sino por mí. No hay nada en mi que necesite ser falsificado. Sí escondido, no falsificado. Algo que es solo mio.
 Siempre termino hablando de lo mal que estoy yo. Acá lo importante era decirte que te quiero, pero no cerca mio, no conmigo.
 Al miedo hay que hacerle frente, al terror taparse con las sábanas.

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